jueves, 21 de julio de 2011

Editorial del nº 31 (abreviada)


Según el informe “Así nos ven. ¿Qué sabemos y cómo valoramos a las ONGD?” de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo, el 80% de la población española es favorable a mantener el trabajo de las ONGD precisamente ahora que el impacto de la crisis está afectando de manera mucho más dura a los ciudadanos. 

De acuerdo con los datos de este informe, las ONGD son las instituciones mejor valoradas por la sociedad. El compromiso de la sociedad española con las ONGD viene avalado por dos millones de personas que colaboran económicamente, junto a unas 20.000 que son voluntarias y 5.000 que trabajan en las ONG.

Los datos de este informe se suman a los presentados por el Eurobarómetro, de finales de 2009, según los cuales nueve de cada diez europeos apoyan el mantenimiento de la ayuda al desarrollo a pesar de la crisis.

Las estadísticas del informe muestran que, con un presupuesto de casi 545 millones de euros, las ONGD españolas realizaron en 2008 más de 6.200 proyectos en 127 países, principalmente de América Latina y África Subsahariana, en áreas como la salud, educación, agua y saneamiento, derechos humanos, acción humanitaria o alimentación, y en estrecha colaboración con más de 3.400 socios locales.

Toda esta información contrasta con la reducción de los fondos destinados a cooperación al desarrollo por parte de la Agencia Española de Cooperación, varias comunidades autónomas e incluso ayuntamientos.

Las personas que trabajamos para mejorar la dignidad humana a través de las ONGD consideramos que la Ayuda Oficial al Desarrollo no es un lujo para tiempos de bonanza, ni una limosna para cuando las arcas están llenas. Es una necesidad vital para millones de personas, es un imperativo ético y moral que responde a criterios de justicia, además de constituir un compromiso firmado y una obligación de los poderes públicos.

La sociedad española ha expresado reiteradamente su compromiso solidario con los más necesitados y ha de respetarse esa voluntad manifiesta. Y, de manera significativa, ha expresado su rechazo a la medida de recorte de la ayuda a los países más empobrecidos. 

Así lo vemos en Nuevos Caminos, pues uno de los fines de la Asociación, que se ha mantenido desde su fundación hace 30 años, es el desarrollo integral de las personas.

Los que vivimos mucho mejor que una gran mayoría, somos conscientes de que sacamos lo mejor de nosotros mismos cuando las personas más vulnerables y marginadas son objeto de nuestra solidaridad. Sacamos lo mejor de nosotros mismos, sacamos tiempo, sacamos dinero, sacamos dedicación, no sólo cuando todos estos nos sobran sino cuando hacemos un esfuerzo y contribuimos con un compromiso continuado a que la vida sea mejor para todas las personas sin excepción.

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